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CRM fácil de usar: por qué la mitad se abandona

En resumen: los CRM no fracasan por fallos técnicos, fracasan porque nadie los rellena. Un sistema que pide quince campos por contacto se queda vacío en tres semanas, y un CRM vacío es peor que ningún CRM, porque decides sobre datos incompletos creyendo que están completos. La única definición útil de «fácil de usar»: que usarlo sea más rápido que no usarlo. Todo lo demás es diseño de la página de producto.

Aviso: CRM in Excel es nuestro producto, y su facilidad de uso viene de una decisión que a mucha gente le molesta. La explico abajo sin adornos.

Las semanas en que se abandona un CRM: entusiasmo inicial, exceso de campos, registro parcial y abandono final

El fracaso no es técnico, es humano

Nadie abandona un CRM porque se caiga el servidor. Lo abandona porque un martes con tres llamadas pendientes y una propuesta a medias, rellenar un formulario de doce campos para registrar que alguien no contestó al teléfono es, sencillamente, lo primero que se cae de la lista.

Y una vez que dejas de registrar un día, el sistema empieza a mentir. A la tercera semana, los datos ya no reflejan la realidad. A la octava, nadie lo abre. El programa funcionaba perfectamente todo el tiempo.

Los tres criterios reales de facilidad de uso

  • Pocos campos obligatorios. Cada campo que exiges es una fricción diaria multiplicada por todos tus contactos. Un sistema con seis campos bien elegidos se rellena; uno con veinte, no. Y los veinte campos vacíos no dan más información que los seis llenos: dan menos, porque no puedes fiarte de ninguno.
  • Que te diga qué hacer al abrirlo. La diferencia entre una base de datos y un sistema de trabajo. Si al abrir la herramienta ves una lista de contactos, tienes un archivo. Si ves a quién llamar hoy, tienes un sistema.
  • Que registrar cueste segundos. Anotar el resultado de una llamada tiene que ser un clic o dos. Si es un formulario, no se hará.

Por qué Excel gana en un terreno que nadie mide

Hay una ventaja de Excel que los fabricantes de software prefieren no mencionar: ya sabes usarlo. No hay curva de aprendizaje, no hay formación, no hay resistencia al cambio, no hay «tengo que acordarme de dónde estaba ese botón». Abres una hoja y trabajas.

Suena banal y no lo es. La adopción es el único factor que decide si una herramienta sirve o no, y una herramienta que ya sabes manejar tiene la adopción resuelta el primer día. Los CRM más potentes del mercado pierden esta batalla constantemente contra hojas de cálculo mediocres, y no es un accidente.

Dónde Excel falla, y hay que decirlo

Una hoja de cálculo hecha a mano es fácil de abrir y difícil de mantener. El estado escrito a mano se llena de variantes que rompen cualquier recuento. El seguimiento depende de que tú te acuerdes de anotar la fecha. Y el registro de llamadas a mano se abandona en dos semanas, sin excepción. Es decir: Excel resuelve la adopción y no resuelve la disciplina.

Nuestra decisión incómoda: no se puede tocar

Aquí es donde CRM in Excel toma partido de forma que no le gusta a todo el mundo. La estructura viene fija. Las columnas están definidas y no se añaden ni se modifican. Lo editable son las plantillas de SMS y correo, los ajustes y tus propias notas. Nada más.

Suena a limitación y en parte lo es. Pero mira lo que compra esa limitación: no hay nada que configurar, no hay que decidir qué campos crear, no hay quince opciones que rellenar y ninguna forma de estropear el archivo mientras lo personalizas. Se abre y se trabaja. La facilidad de uso de este producto no viene de una interfaz bonita: viene de que las decisiones difíciles ya están tomadas.

Y como está construido sobre Excel, la interfaz que ya conoces sigue ahí. Al abrir el archivo ves a quién llamar hoy. Buscas al cliente por su teléfono cuando suena un número desconocido. Mandas el mensaje desde una plantilla, con el tratamiento correcto. Las llamadas se registran y las estadísticas salen solas. Pago único de 58,95 €, sin nube, sin cuota.

Para quién esa rigidez es un problema

Con total honestidad: si disfrutas diseñando tu propio sistema, si tu proceso de venta es peculiar y necesita campos que nadie más usa, o si te frustra no poder mover una columna, este producto te va a apretar. Móntate tu hoja con la guía de base de datos de clientes en Excel, que es gratis y es tuya, o busca una plantilla que puedas moldear a tu gusto.

Y para quién ni siquiera es la categoría correcta

Si trabajas con más personas sobre los mismos registros, si necesitas que los contactos entren solos desde formularios o campañas, o si tu jornada real ocurre en el teléfono, ninguna herramienta de escritorio va a ser fácil de usar para ti, por bien hecha que esté. Ahí el CRM en la nube gana, y la facilidad de uso hay que medirla dentro de la categoría correcta.

Pruébalo antes de decidir

La versión de prueba es gratuita y admite 50 clientes y 50 contactos en frío. El único criterio que vale: úsalo una semana con contactos reales. Si el viernes lo sigues abriendo, funciona. Si el miércoles ya no lo abriste, no era para ti, y no te ha costado nada averiguarlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué fracasan tantos CRM?

Porque nadie rellena los datos. Un CRM vacío es peor que ninguno: decides sobre información incompleta.

¿Qué hace fácil a un CRM?

Que usarlo sea más rápido que no usarlo: pocos campos, que te diga qué hacer al abrirlo y registro en segundos.

¿Excel es más fácil que un CRM?

Para mucha gente sí, porque ya sabe usarlo. La adopción es el factor que decide, y ahí Excel parte con ventaja.

¿Cuánto se tarda en aprender un CRM?

Aprenderlo, una tarde. Sostenerlo, ese es el problema: la semana ocho es la que decide.

¿Un CRM sencillo se queda corto?

Solo si tu negocio cambia de forma: equipo, integraciones, trabajo desde el teléfono. No por tener más contactos.

¿Prefieres ser dueño de tus herramientas en vez de alquilarlas? Lee nuestras comparativas honestas: CRM local que funciona sin conexión y CRM de pago único: comprar en vez de alquilar.

— Michał B. Fedor

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